EL GUARDIÁN INVISIBLE, Dolores Redondo

5137vlo9wyl-_sx325_bo1204203200_

Quinta lectura del año (2017)

Hay algo muy malo en las trilogías: que si no te gusta la primera, te ves “obligado” en cierta forma a leer las otras dos novelas. Es lo que sucede con la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo. Me habían hablado maravillas de ella, concretamente de la primera, El guardián invisible; incluso me habían dicho: «¡Te alucinará!» Pero nada de eso ha sucedido. No me ha enganchado. Ha sido mi libro “de metro” porque su edición de bolsillo era fácil de llevar y he compaginado su lectura con otros libros que he leído rápido y del tirón porque me han enganchado, mientras que, El guardián invisible, se me ha hecho pesado excepto sus últimas cien páginas, que he leído del tirón —hoy mismo, cuando escribo esta reseña—.


SINOPSIS:

«Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.»

En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás. La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará de vuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal.


 

MI OPINIÓN:

No puedo decir que es una mala novela. No, no lo es. Muchos se han leído la trilogía entera y la aplauden; cosa que yo no sé si haré. Me sabe mal, porque al tratarse de una trilogía tengo ese sentimiento de “debería”, pero, sinceramente, no me apetece y soy de las que piensan que la vida es muy corta como para leer libros que no te apasionan igual que ver películas que no te gustan. ¿Para qué? De todas formas, si algo agradezco de esta primera novela de la trilogía, es que no quede nada inconcluso que te obligue a leer las otras dos. Si quieres saber cómo sigue, sobre todo Amaia y su historia, genial. Y si no, pues no pasa nada, porque El guardián invisible bien puede quedarse en una novela única.

En mi opinión, aunque está muy bien escrita y sus argumentos son razonables y eficaces, le sobran descripciones. Es lenta, a veces pesada. Las partes más interesantes son, sin duda, cuando aparecen los cadáveres. Deseas saber de quién se trata, cuál ha sido el ritual esta vez, dónde ha aparecido, qué dicen los inspectores…

Sus personajes tienen fuerza, especialmente Amaia, sus hermanas Ros y Flora y la tía Engrasi. Amaia, la inspectora que se encarga de los asesinatos de jóvenes a modo de ritual en los márgenes del río Baztán, me ha encantado y por varios motivos: no es solo una inspectora de policía, sino que tiene sus miedos, como todos; sus dudas; su deseo de ser madre con su pareja —James, un artista americano— y un pasado horrible que tiene que ver con su madre y que, a veces, se le presenta en forma de pesadilla. No solo conocemos a la Amaia policía, sino a la Amaia persona y a la Amaia niña. Un personaje muy bien estructurado y con sentido que atrapa y atrae a todo lector.

Me ha gustado también la parte mística y mitológica. También el ambiente y el lugar donde transcurre todo. Todo está perfectamente atado, no le falta detalle, y es una novela excepcionalmente bien documentada.

Sin embargo, su final no me ha sorprendido. Tampoco la resolución de la trama o quién es el culpable. No tenían nada durante 400 páginas; las últimas 30 —puede que menos—, ya se esclarece todo y las últimas tres páginas del libro están escritas precipitadamente, como con prisas después de todas las florituras innecesarias en descripciones de bosques, situaciones, personas, análisis o incluso en cómo restaurar una moto vieja.

Uno de los puntos fuertes, a parte de la gran Amaia, son los diálogos. En ellos podemos ver cómo son realmente sus personajes. Qué piensan, cómo hablan, qué opinan de todo y sobre todo.

Si eres un lector paciente y disfrutas de este tipo de novela negra; de crímenes y con su lado intimista —combinando pasado y presente—, seguro que te gustará. Tenía todos los ingredientes para que me gustara a mí y, no digo que no me haya gustado, solo que se me ha hecho larga cuando apenas tiene 432 páginas y que no me ha enganchado.

En marzo se estrena la película de El guardián invisible en cines y, no lo niego, siento curiosidad por ella porque sé que, seguro, han hecho un trabajo brillante. Tanto sus actores como su director, que ya se encargó de dirigir la película “Palmeras en la nieve”.

5,75/10

 

boton-amazon


Tanto si la has leído como si no, espero tu comentario. ¡Y suscríbete al “BLOG popurrí” para estar al tanto de todas las novedades y entradas!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s