LA VIUDA, Fiona Barton

514xffelg1l

Séptima lectura. Febrero 2017

Hacía tiempo que LA VIUDA, de Fiona Barton, se encontraba en mi lista de lecturas pendientes y, finalmente, ha sido la séptima de 2017. La acabo de terminar y tengo un regustillo agridulce porque en el fondo, hubiera querido que las cosas terminaran de otra manera. Quienes la habéis leído lo entenderéis. Quienes tengáis hijos, la sufriréis.

Su sinopsis:

Si él hubiera hecho algo horrible, ella lo sabría. ¿O no?
Todos sabemos quién es él: el hombre que vimos en la portada de todos los periódicos acusado de un crimen terrible. Pero, ¿qué sabemos realmente de ella, de quien le sujeta el brazo en la escalera del juzgado, de la esposa que está a su lado?
El marido de Jean Taylor fue acusado y absuelto de un crimen terrible hace años. Cuando él fallece de forma repentina, Jean, la esposa perfecta que siempre le ha apoyado y creído en su inocencia, se convierte en la única persona que conoce la verdad. Pero ¿qué implicaciones tendría aceptar esa verdad? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar para que su vida siga teniendo sentido? Ahora que Jean puede ser ella misma, hay una decisión que tomar: ¿callar, mentir o actuar?


 

¿CALLAR, MENTIR O ACTUAR? Entre estas tres cosas se debate LA VIUDA, el personaje principal de la novela, cuyo nombre es Jean Taylor y aunque al principio puede parecernos una mujer más mayor de lo que en realidad es, solo tiene 40 años. Las fechas de la historia, por otro lado, van variando desde el año 2006 hasta la “actualidad”, 2010.

Todo gira entorno a la desaparición de Bella en 2006, una niña de dos años que estaba sola en el jardín delantero de su casa por un descuido de su joven madre que estaba ocupada en el interior. Alguien se la llevó. ¿Quién? El sospechoso principal es Glen Taylor, el marido recientemente fallecido (por el atropello de un autobús) de Jean, que se ha quedado sola ante todo. La novela va cambiando de fechas desde el año de la desaparición (2006) hasta la “actualidad” (2010) y nos muestra las perspectivas en tercera persona de la agradable y persuasiva Kate, la periodista; del inspector totalmente involucrado en el caso incapaz de pensar en otra cosa durante años que no sea en encontrar a Bella; en pocas ocasiones se mezclan con la de la madre de Bella por necesidad de entender algo clave en su desaparición y la de Glen, el “culpable” y recientemente fallecido. Y luego está mi parte preferida: cuando “La viuda” habla en primera persona. Me han gustado todos y cada uno de sus personajes, están muy bien construidos; son creíbles y auténticos aunque Jean, su protagonista, ha conseguido crispar mis nervios de vez en cuando, sobre todo al final. Me gusta también cómo se ha tratado y, ya de paso, dado información sobre los peligros que hay al poner una simple e inocente fotografía de tu hijo en internet y de las consecuencias que todo esto conlleva. Trata temas muy de actualidad y que son, por desgracia, muy reales. Este caso, ciertamente, podría ser real. Podría pasar en cualquier parte del mundo (en la novela es Londres). Ha podido pasar.

También hay algo muy interesante en LA VIUDA que atrapa al lector. ¿Sabe o no sabe algo “La viuda” en realidad? Creo que este pensamiento es el punto fuerte del argumento. Esa duda; las sospechas del lector a medida que va avanzando en la lectura. Aunque ella te hable en primera persona, no sabrás nunca lo que está pensando o lo que sabe de verdad hasta el final. Te tiene en un sin vivir. Es genial que el presunto culpable, Glen, ya esté muerto en el tiempo actual de la novela cuando aún no se sabe qué fue de la niña. Es algo original. Vemos por todo lo que tuvo que pasar en vida, la investigación policial te va llevando por otros derroteros; te confunde y crees que pudieron equivocarse y culpar injustamente al ya fallecido.

Me ha gustado, me ha tenido inquieta, enganchada y curiosa a su historia. Muy bien argumentaba, las piezas acaban encajando, pero, tal y como he dicho al principio de mi reseña, me hubiera gustado que todo hubiera sido distinto. No soy muy de finales felices, sino más bien de agridulces… pero esta historia me ha tocado y por eso la recomiendo. Algo previsible, eso sí. Diría que casi casi desde el comienzo. Pero muy buena novela que merece la pena ser leída si te gusta el género de la novela negra, crimen e investigación, dentro de un ambiente oscuro y asfixiante. Si mal no recuerdo, esta novela fue el éxito que vino justo después de LA CHICA DEL TREN, pero no tienen nada en común. El estilo de Fiona Barton es muy bueno; elegante e inteligente, te lleva de la mano con habilidad y rapidez a lo largo de sus 339 páginas con un vocabulario ameno, cero rebuscado (aunque sí la historia en ciertas partes) y muy del día a día.

 

7/10

boton-amazon

Anuncios